Este blog esta dirigido a todas las personas que buscan información sobre el cuidado del cuerpo en lo referente a la alimentación.
COMO DICE EL DICHO:
DESAYUNA COMO UN REY, ALMUERZA COMO UN PRINCIPE Y CENA COMO UN MENDIGO.
martes, 13 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
GAZPACHO
INGREDIENTES:
4 tomates grandes
1 pimiento verde grande
1 cebolla
2 pepino mediano
2 dientes de ajo
aceite de olivavinagre
sal pan (opcional)
agua
PREPARACION:
pelar y trocear los tomates
pelar y trocear la cebolla
trocear el pimiento
pelar y trocear el pepino
trocear la cebolla
cortar los ajos a trocitos
colocar todos los ingredientes en un recipiente
triturarlos ingredientes con la batidora echando agua asta dejarlo como un pure ni muy espeso ni muy caldoso.
Se sirve frio se le puede añadirtrocitos de pimientos,pepino cebolla y tomate.(al gusto).
El gazpacho es uno de los platos españoles más reconocidos a nivel mundial y además de ser tan propio de la cultura gastronómica, es un gran aliado de la salud, refrescante y sabroso, ideal para disfrutar en verano.
El gazpacho permite combinar vegetales, frutas y grasas de buena calidad con agua, dando origen a una excelente preparación fresca, colmada de vitaminas, minerales, fibra y volumen con no muchas calorías, pero abundantes nutrientes beneficiosos para la salud.
Es una opción válida para disfrutar en verano y calmar nuestro apetito de forma saludable. Incluso, puede ser una verdadera ayuda para perder peso, ya que su gran volumen aporta saciedad y contribuye a reducir la ingesta de otros alimentos con menor calidad nutricional.
Además, al tener la fibra propia de las frutas y verduras que se incluyen en éste y sus vitaminas y minerales, constituye un plato ideal para prevenir la constipación que el cambio de hábitos puede producir el verano. Asimismo, nos hidrata y ayuda a mantener la temperatura corporal, uno de los principales cuidados que debemos tener en esta época del año.
Por otro lado, la vitamina C del pimiento, los licopenos del tomate y la vitamina A, nos protegen ante los rayos solares para lucir un bronceado saludable y prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, así como cuidar la vista del sol.
Sin duda, el gazpacho es una perfecta combinación de nutrientes para disfrutar en verano sin descuidar la salud.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
RADICALES LIBRES
Los radicales libres son moléculas altamente reactivas, y la consecuencia de estas reacciones genera una desorganización en las membranas celulares de nuestro organismo. Dicho desorden es letal para la célula.
Son producidos en la mayoría de las células corporales a través del propio metabolismo celular y también por la acción de agentes tóxicos.
Existen dos tipos de radicales libres:
Cuando los mismos se encuentran presentes en el organismo en cantidades adecuadas aportan beneficios, como ser la lucha contra bacterias y virus, regulan la estrutura y función de las protehinas, controlan el tono muscular, etc.
Las consecuencias del exceso de radicales libres en el organismo, afectan directamente nuestro estado de salud de la siguiente forma:
Envejecimiento: producido por la acumulación a lo largo de los años de radicales libres, consecuencia de esto las membranas de las células epiteliales se modifican, y así se ve dificultada la nutrición de la piel, por otro lado también se ven dañadas las células de colágeno y elastina, entonces la piel pierde firmeza y elasticidad.
Problemas en el sistema cardiovascular: se ve favorecida la aparición de arteriosclerosis por el endurecimiento de las paredes arteriales.
El endotelio es el responsable de mantener el equilibrio entre los procesos de trombosis-fibrosis y vaso dilatación-constricción. La oxidación por el exceso de radicales libres afecta a la pared endotelial, no pudiendo realizar sus funciones correctamente. La captación de LDL se ve afectada también y por esta razón las LDL quedan en el torrente sanguíneo.
Problemas en el sistema nervioso: el impulso nervioso se ve disminuido, al igual que los reflejos, la memoria y el aprendizaje, si disminuye la irrigación sanguínea a nivel del sistema nervioso se puede llegar a padecer demencia senil.
Concretamente ¿Qué es un radical libre??
El radical libre es un átomo de O2 (oxígeno) con 7 electrones (el átomo estable de oxígeno tiene 8 electrones y se torna inestable cuando pierde 1 electrón), al faltarle ese electrón, lo toma prestado de la membrana celular y produce así otro radical libre mas dando lugar a una reacción en cadena.
Esta reacción en cadena se combate con la acción de los antioxidantes, los cuales neutralizan los átomos de oxigeno.Para la neutralización, existen antioxidantes endógenos y exógenos:
- Los endógenos son las enzimas (proteínas) con capacidad antioxidante que no se consumen al reaccionar con los radicales libres y son dependientes de sus cofactores tales como el cobre, el hierro , el zinc, el magnesio y selenio.
- Los exógenos provienen de la dieta, y a diferencia de las enzimas se consumen al reaccionar con los radicales libres, y deben ser reemplazados.
Están divididos según la zona donde actúan:
Para concluir es importante conocer cuales son los productos naturales relacionados con la acción antioxidante y por consiguiente protectores de las membranas celulares de nuestro cuerpo.
Son producidos en la mayoría de las células corporales a través del propio metabolismo celular y también por la acción de agentes tóxicos.
Existen dos tipos de radicales libres:
- Los internos:
- el ejercicio muy intenso,
- el estres,
- los propios del metabolismo.
- Los externos:
- una mala dieta (mala alimentación)
- el consumo de tabaco,
- el consumo de alcohol,
- los medicamentos,
- la contaminación,
- el exceso de exposición solar.
Cuando los mismos se encuentran presentes en el organismo en cantidades adecuadas aportan beneficios, como ser la lucha contra bacterias y virus, regulan la estrutura y función de las protehinas, controlan el tono muscular, etc.
Las consecuencias del exceso de radicales libres en el organismo, afectan directamente nuestro estado de salud de la siguiente forma:
Envejecimiento: producido por la acumulación a lo largo de los años de radicales libres, consecuencia de esto las membranas de las células epiteliales se modifican, y así se ve dificultada la nutrición de la piel, por otro lado también se ven dañadas las células de colágeno y elastina, entonces la piel pierde firmeza y elasticidad.
Problemas en el sistema cardiovascular: se ve favorecida la aparición de arteriosclerosis por el endurecimiento de las paredes arteriales.
El endotelio es el responsable de mantener el equilibrio entre los procesos de trombosis-fibrosis y vaso dilatación-constricción. La oxidación por el exceso de radicales libres afecta a la pared endotelial, no pudiendo realizar sus funciones correctamente. La captación de LDL se ve afectada también y por esta razón las LDL quedan en el torrente sanguíneo.
Problemas en el sistema nervioso: el impulso nervioso se ve disminuido, al igual que los reflejos, la memoria y el aprendizaje, si disminuye la irrigación sanguínea a nivel del sistema nervioso se puede llegar a padecer demencia senil.
Concretamente ¿Qué es un radical libre??
El radical libre es un átomo de O2 (oxígeno) con 7 electrones (el átomo estable de oxígeno tiene 8 electrones y se torna inestable cuando pierde 1 electrón), al faltarle ese electrón, lo toma prestado de la membrana celular y produce así otro radical libre mas dando lugar a una reacción en cadena.
Esta reacción en cadena se combate con la acción de los antioxidantes, los cuales neutralizan los átomos de oxigeno.Para la neutralización, existen antioxidantes endógenos y exógenos:
- Los endógenos son las enzimas (proteínas) con capacidad antioxidante que no se consumen al reaccionar con los radicales libres y son dependientes de sus cofactores tales como el cobre, el hierro , el zinc, el magnesio y selenio.
- Los exógenos provienen de la dieta, y a diferencia de las enzimas se consumen al reaccionar con los radicales libres, y deben ser reemplazados.
Están divididos según la zona donde actúan:
- Los que ejercen su acción a nivel de la membrana lipídica son:
- la vitamina E
- los carotenos
- los poli-fenoles y flavonoides
- el ubiquinol 10 (reducido por la Q10)
- Los que actúan en medio acuoso:
- El ácido ascórbico (conocido generalmente como vitamina C)
- Los relacionados con metales pesados:
- ferritina
- transferrina
- lactoferrina
- ceruloplasmina
Para concluir es importante conocer cuales son los productos naturales relacionados con la acción antioxidante y por consiguiente protectores de las membranas celulares de nuestro cuerpo.
- aceite de zanahoria (alto en vitamina A)
- levadura de selenio
- extracto de pie de león (alto en flavonoides)
- polvo de acacia (alto en flavonoides)
- rosa canina (alto en vitamina A y C y flavonoides)
- germen de trigo (alto en vitamina E)
- coenzima Q10
- vitamina E
- VITAMINA C
- ZINC
- MAGNESIO
- Beta carotenos
- SELENIO
LOS FRUTOS SECOS
Los frutos secos son, según el código alimentario, aquellos cuya parte
comestible, posee en su composición menos del 50% de agua y es la semilla lo que
realmente consumimos.
Su contenido es principalmente grasas (ácido oleico principalmente), proteínas (20 gramos cada 100 gramos) y una pequeña proporción de agua.
Su aporte de hidratos de carbono es escaso, pero contienen fibra y son muy ricos en minerales como hierro, magnesio, potasio, fósforo, calcio y zinc.
El aporte de vitaminas del grupo B y E que proveen son excelentes.
Se consideran frutos secos a:
Elevado aporte calórico
Los frutos secos forman parte del grupo de alimentos considerados calóricos, y esto se debe a su alto contenido de grasas. En promedio un 50% de su contenido, por lo cual 100 gramos equivalen a aproximadamente 600 Kcalorias. Pero una ración normal de 20 a 30 gramos sólo proporciona unas 120-150 kcalorias.
Elevado aporte calórico
Los frutos secos forman parte del grupo de alimentos considerados calóricos, y esto se debe a su alto contenido de grasas. En promedio un 50% de su contenido, por lo cual 100 gramos equivalen a aproximadamente 600 Kcalorias. Pero una ración normal de 20 a 30 gramos sólo proporciona unas 120-150 kcalorias.
Aporte nutricional y ventajas de su consumo
Nutrientes de los frutos secos cada 100 gramos
Muchas son las ventajas que nos ofrecen los frutos secos para seguir una alimentación cardiosaludable, controlando la cantidad que consumamos diariamente, haremos de ellos un tentempié rico y sano.
Su contenido es principalmente grasas (ácido oleico principalmente), proteínas (20 gramos cada 100 gramos) y una pequeña proporción de agua.
Su aporte de hidratos de carbono es escaso, pero contienen fibra y son muy ricos en minerales como hierro, magnesio, potasio, fósforo, calcio y zinc.
El aporte de vitaminas del grupo B y E que proveen son excelentes.
Se consideran frutos secos a:
- almendras
- nueces
- avellanas
- piñones (semilla de los pinos)
- pistachos
- castañas
- cacahuete (maní)
- anacardo (cajú)
- semillas de girasol (pipas)
- semillas de sésamo
- semillas de calabaza
| Los frutos secos son un gran alimento por ser antioxidantes, buenos al corazón, colesterol y tensión arterial |
Elevado aporte calórico
Los frutos secos forman parte del grupo de alimentos considerados calóricos, y esto se debe a su alto contenido de grasas. En promedio un 50% de su contenido, por lo cual 100 gramos equivalen a aproximadamente 600 Kcalorias. Pero una ración normal de 20 a 30 gramos sólo proporciona unas 120-150 kcalorias.
Elevado aporte calórico
Los frutos secos forman parte del grupo de alimentos considerados calóricos, y esto se debe a su alto contenido de grasas. En promedio un 50% de su contenido, por lo cual 100 gramos equivalen a aproximadamente 600 Kcalorias. Pero una ración normal de 20 a 30 gramos sólo proporciona unas 120-150 kcalorias.
Aporte nutricional y ventajas de su consumo
- Grasas: las grasas que contienen, son
cardiosaludables, y según diferentes estudios, el consumo diario o continuado de
una pequeña ración (25 gr.), reduce los niveles de colesterol total, y colesterol
LDL (malo) y aumenta los niveles del colesterol HDL (bueno).
Todo este proceso se debe fundamentalmente a que los frutos secos, son muy ricos en ácido oleico y fitoesteroles. Estos últimos desempeñan un papel importantísimo en nuestra fisiología disminuyendo la absorción de colesterol en el intestino delgado.
- Protehinas : en cuanto al aporte de
proteínas, se destaca el contenido de un aminoácido llamado arginina
(especialmente en las nueces). Este aminoácido también convierte a los
frutos secos en una alimento cardiosaludable, puesto que la arginina interviene
en la producción de oxido nítrico, el cual reduce la adhesión y agregación
plaquetaria sobre el endotelio vascular, y por otro lado actúa como
vasodilatador.
- Vitaminas : es importante señalar que
dentro las vitaminas del grupo b , se destaca
el aporte de ácido fólico, quien reduce la
progresión del proceso ateroesclerótico.
Los frutos secos también son antioxidantes naturales , ya que nos protegen frente a la acción tan destructiva de los radicales libres . Este poder antioxidante se lo brinda el alto contenido en Vitamina E , o tocoferol.
Los tocoferoles son quienes protegen a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) en sufrir alteraciones por los radicales libres.
- Minerales : al tener bajo nivel de
sodio, los frutos secos también son aptos para regular los niveles de tensión
arterial. Así mismo son excelentes fuentes de hierro, magnesio, potasio,
fósforo, calcio y zinc.
- Fibra : Su contenido en fibra, contribuye a aumentar la sensación de saciedad, regular el ritmo del tránsito intestinal y reducir la absorción de glucosa, grasas y colesterol en el organismo.
Nutrientes de los frutos secos cada 100 gramos
| Fruto Seco | kcal. | proteinas | grasas | carbohidratos | fibras |
| Almendras | 599 | 19 | 54 | 9.3 | 10 |
| Anacardo (cajú) | 564 | 17.2 | 42 | 29 | |
| Avellana | 643 | 13 | 61 | 10.6 | 7.4 |
| Cacahuete (maní) | 571 | 26 | 48 | 8.6 | 7.1 |
| Castaña | 196 | 3.4 | 1.9 | 41.2 | 1.0 |
| Nuez | 666 | 15 | 62 | 12.1 | 4.6 |
| Piñón | 674 | 13 | 60 | 20.5 | 1.0 |
| Pistacho | 598 | 20.8 | 51.6 | 12.5 | 6.5 |
| Semilla de girasol | 582 | 27 | 49 | 8.3 | 6.3 |
Muchas son las ventajas que nos ofrecen los frutos secos para seguir una alimentación cardiosaludable, controlando la cantidad que consumamos diariamente, haremos de ellos un tentempié rico y sano.
LAS FIBRAS VEGETALES Y SU INPORTANCIA
La fibra se encuentra en las paredes de las células de origen vegetal. Está constituida por celulosa, hemicelulosa y demás glúcidos complejos (carbihidratos). Las fibras vegetales transitan a través del tubo digestivo sin ser modificadas dado que nuestro organismo carece de enzimas para poder metabolizarlas. Es así que estas logran barrer con todos los desechos formados, los cuales se eliminan a través de las heces.
La fibra al no ser asimilada por nuestro organismo, permanece en el intestino, estimulando los movimientos peristálticos, aumentando el volumen de las heces, con lo cual la evacuación diaria se ve notoriamente beneficiada.
Un perfecto equilibrio
Como consecuencia de su déficit aparece el estreñimiento, aumenta la posibilidad de padecer hemorroides y/o divertículos intestinales.
Por otra parte, el exceso de fibras reduce la absorción del calcio, zinc y hierro a través del intestino. Cuando se consumen de manera excesiva en un breve período de tiempo puede generar gases, flatulencias, distensión abdominal y cólicos. Estos síntomas se reducen hasta desaparecer cuando las bacterias naturales de nuestro tracto digestivo se adaptan al aumento de fibra en la dieta.
La fibra debe formar parte de nuestra alimentación diaria, dado que beneficia el correcto funcionamiento de los intestinos. Si el consumo diario fibra vegetal es escaso o nulo, la recomendación es de incorporarla progresivamente, aumentando día a día su consumo, hasta llegar a los 25-40 gramos diarios.
Como mencionamos anteriormente, la fibra no puede ser digerida y por consiguiente metabolizada. Esto no significa que la misma no sea aprovechable, sino todo lo contrario, ya que sus efectos son varios y beneficiosos desde que es consumida hasta ser eliminada.
Existen dos grandes grupos de fibra: las solubles y las insolubles.
Ambas, solubles y no solubles provocan esa sensación de saciedad una vez ingeridas, por su gran captación de líquidos. Ambas previenen el estreñimiento y el cáncer colorrectal.
Las fibras solubles enlentecen la absorción de glucosa y de colesterol, lo cual es beneficioso para las personas diabéticas y aquellas con altos niveles de grasa en sangre.
Las fuentes de fibra insoluble son: Los granos enteros, el salvado de trigo y los cereales integrales.
Otras buenas razones para consumir alimentos con fibra
Además de lo anteriormente dicho, otras razones para incorporar fibra a nuestra alimentación diaria son:
Como cubrir el requerimiento diario de fibras vegetales
Para poder cumplir con la recomendación diaria aproximada de 30 gr. de fibra deberíamos ingerir al día:
Tomar legumbres y granos enteros 2-3 veces por semana, y habituarnos a incorporar salvado de trigo en nuestras preparaciones, con 2 cdas/día será suficiente, junto a todo lo antes mencionado.
A medida que consumamos más fibra, deberemos aumentar la cantidad de agua ingerida, puesto que la fibra consume grandes cantidades de agua de nuestro organismo.
Por lo tanto, tomar 1.5 a 2 litros diarios de agua, es suficiente para evitar una deshidratación y una posible obstrucción intestinal.
Para terminar, debemos considerar que no hay soluciones magicas, con respecto a las fibras y al estreñimiento. No es cuestión de agregar algún producto integral, sin modificar todos nuestros malos hábitos alimentarios. Nuestro consejo es ir haciendo modificaciones graduales en el total de todos los alimentos que ingerimos día a día, como así también hacer realidad el hecho de beber dos litros de agua diarios.
La fibra al no ser asimilada por nuestro organismo, permanece en el intestino, estimulando los movimientos peristálticos, aumentando el volumen de las heces, con lo cual la evacuación diaria se ve notoriamente beneficiada.
Un perfecto equilibrio
| Tanto la falta como el exceso en el consumo de fibras vegetales puede ser perjudicial para mantener un buen estado de salud. |
Como consecuencia de su déficit aparece el estreñimiento, aumenta la posibilidad de padecer hemorroides y/o divertículos intestinales.
Por otra parte, el exceso de fibras reduce la absorción del calcio, zinc y hierro a través del intestino. Cuando se consumen de manera excesiva en un breve período de tiempo puede generar gases, flatulencias, distensión abdominal y cólicos. Estos síntomas se reducen hasta desaparecer cuando las bacterias naturales de nuestro tracto digestivo se adaptan al aumento de fibra en la dieta.
La fibra debe formar parte de nuestra alimentación diaria, dado que beneficia el correcto funcionamiento de los intestinos. Si el consumo diario fibra vegetal es escaso o nulo, la recomendación es de incorporarla progresivamente, aumentando día a día su consumo, hasta llegar a los 25-40 gramos diarios.
Como mencionamos anteriormente, la fibra no puede ser digerida y por consiguiente metabolizada. Esto no significa que la misma no sea aprovechable, sino todo lo contrario, ya que sus efectos son varios y beneficiosos desde que es consumida hasta ser eliminada.
- A nivel de la boca, la fibra estimula la salivación, ya que requiere mayor masticación.
- En el estómago capta una alta cantidad de agua, lo cual retrasa el vaciamiento gástrico y genera así una mayor sensación de saciedad. Por eso es que en la mayoría de las dietas de adelgazamiento la fibra es muy aconsejada.
- A nivel intestinal, favorece los movimientos intestinales, aumenta el volumen de las heces y estimula la propulsión de las mismas hacia el exterior.
Existen dos grandes grupos de fibra: las solubles y las insolubles.
Ambas, solubles y no solubles provocan esa sensación de saciedad una vez ingeridas, por su gran captación de líquidos. Ambas previenen el estreñimiento y el cáncer colorrectal.
Las fibras solubles enlentecen la absorción de glucosa y de colesterol, lo cual es beneficioso para las personas diabéticas y aquellas con altos niveles de grasa en sangre.
Las fuentes de fibra soluble son: El salvado de avena, los frutos secos (nueces), cebada, semillas, legumbres (lentejas), cáscara de manzana y patata y demás frutas y hortalizas.
Las fuentes de fibra insoluble son: Los granos enteros, el salvado de trigo y los cereales integrales.
Otras buenas razones para consumir alimentos con fibra
Además de lo anteriormente dicho, otras razones para incorporar fibra a nuestra alimentación diaria son:
- su importante ayuda para tratar la obesidad y otros problemas de peso,
- Su eficacia contra la formación de cálculos biliares,
- La mejora en el tratamiento de la diverticulosis,
- La prevención ante la aparición de cáncer de colon y recto,
- Su acción para prevenir y controlar la diabetes tipo 2,
- Su eficacia contra los síntomas del síndrome de colon irritable,
- Su acción preventiva ante la hipertensión y demás patologías cardiovasculares (arteriosclerosis, infartos, etc.)
- Y por último lo que ya hemos dicho, su potente efecto hacia una buena digestión, y tránsito intestinal.
| Alimento | gr. de fibra cada 100 gr. |
| Salvado de trigo | 44,0 |
| Almendras | 14,3 |
| Coco | 13,6 |
| Pan integral | 8,5 |
| Rábanos, cacahuetes | 8,1 |
| Habas, judías | 7,4 |
| Espinacas y avellanas | 6,3 |
| Arroz integral | 5,5 |
| Guisantes | 5,1 |
| Lentejas | 3,7 |
| Pera, plátano | 3,3 |
| Zanahoria | 3,0 |
| Coles de Bruselas | 2,9 |
| Pan blanco | 2,7 |
| Betarraga Remolacha | 2,5 |
| Ciruelas, manzanas y naranjas | 2,0 |
| Coliflor, repollo y apio | 1,7 |
Como cubrir el requerimiento diario de fibras vegetales
Para poder cumplir con la recomendación diaria aproximada de 30 gr. de fibra deberíamos ingerir al día:
- 2 frutas,
- 150 gr. de vegetales,
- 50-60 gr. de pan integral o 2 cucharas de salvado de trigo +
- 50 gr. de legumbres
Tomar legumbres y granos enteros 2-3 veces por semana, y habituarnos a incorporar salvado de trigo en nuestras preparaciones, con 2 cdas/día será suficiente, junto a todo lo antes mencionado.
A medida que consumamos más fibra, deberemos aumentar la cantidad de agua ingerida, puesto que la fibra consume grandes cantidades de agua de nuestro organismo.
Por lo tanto, tomar 1.5 a 2 litros diarios de agua, es suficiente para evitar una deshidratación y una posible obstrucción intestinal.
Para terminar, debemos considerar que no hay soluciones magicas, con respecto a las fibras y al estreñimiento. No es cuestión de agregar algún producto integral, sin modificar todos nuestros malos hábitos alimentarios. Nuestro consejo es ir haciendo modificaciones graduales en el total de todos los alimentos que ingerimos día a día, como así también hacer realidad el hecho de beber dos litros de agua diarios.
LA DIETA MACROBIOTICA
La doctrina macrobiótica está basada en un conjunto de normas
y consejos orientados a perseguir una vida saludable y duradera.
Fue el japonés Georges Ohsawa , su creador, quien en 1957 dio a conocer al mundo occidental esta teoría.
Fue el japonés Georges Ohsawa , su creador, quien en 1957 dio a conocer al mundo occidental esta teoría.
La alimentación macrobiotica está basada en la medicina china y el budismo zen,
donde salud es sinónimo del equilibrio entre los principios yin (femenino: frío
y oscuro) y yang (masculino: caliente y luminoso), los cuales están presentes en
toda la naturaleza.
Según esta filosofía, la ausencia de enfermedad existe cuando estos dos
principios se encuentran en equilibrio, y se logra dicho equilibrio mediante una
alimentación adecuada, la tolerancia y la serenidad espiritual.
Esta teoría establece una dependencia y relación absoluta entre el estado de ánimo y la alimentación.
Esta teoría establece una dependencia y relación absoluta entre el estado de ánimo y la alimentación.
Características de la Dietética macrobiótica:
- Los cereales integrales son el 50 % del total de los alimentos diarios: arroz, mijo, trigo, avena, cebada, cuscus, centeno, trigo sarraceno y maíz.
- Las hortalizas y vegetales cocidos abarcan el 25 % de la ingesta diaria,
- Se toman una o dos tazas de sopa al día ya sea de miso o tamari (salsa de soja), a las cuales se le añaden normalmente vegetales o algas.
- Las legumbres deben consumirse hasta un 15% del total de la comida del día.
- Con respecto a las proteinas animales, se permite comer pescado blanco dos veces a la semana, y solo están permitidas las carnes de pollo y pavo de manera excepcional, ante algún compromiso.
- Huevos: solo los fertilizados y uno cada diez días.
- Frutas: como ideal se debe tomar fruta cocida o seca, a veces frescas, siempre y cuando se goce de buena salud.
- Bebidas o líquidos: siempre después de las comidas, pero nunca durante. Se
debe beber de a sorbos.
Las más adecuadas son el té de tres años ( té Bancha o té kukicha) y el café de cereales. Si se bebe agua, debe de estar preferiblemente tibia. - las carnes rojas,
- las grasas animales,
- productos lácteos,
- azucares,
- los tomates, las berenjenas y las patatas,
- frutas: las tropicales y los zumos,
- condimentos y especias fuertes y picantes,
- alimentos refinados,
- todos aquellos alimentos que hayan sido cultivados con abonos químicos,
- todos aquellos alimentos con conservantes y colorantes añadidos.
- usan específicamente miso y algas marinas como kuzu, lotus, mebosi y demás componentes de la alimentación japonesa
- la "yanguización" de la alimentación es fundamental mediante formas de preparación y condimentación
- en líneas generales los alimentos yang son los pertenecientes al reino animal y los yin son los del reino vegetal
- los cereales integrales son quienes más se acercan al equilibrio ideal
- se debe masticar mucho la comida y ser sobrio a la hora de comer y beber
- es fundamental obtener placer a través de las comidas
- la sal marina, un alimento yang, equilibra los platos, no puede faltar
- las comidas deben llevarse a cabo en ambientes serenos y sin ruidos o bullicios
- el alcohol se permite en pequeñas cantidades, si no existen problemas de salud, al igual que el tabaco, siempre haciendo énfasis en la moderación.
Los alimentos que no pertenecen a este tipo de alimentación y que según ella deben evitarse son:
El aspecto positivo de este tipo de alimentación es que induce un concepto de alimentación saludable. Es el camino hacia un buen estado de salud físico y mental, pero, según los expertos en nutrición, puede caer en un déficit de proteinas y vitaminas.
Nuestro mejor consejo será siempre introducir todos los tipos de alimentacion en nuestra comida de forma balanceada para así no padecer ninguna carencia de nutrientes.
lunes, 5 de septiembre de 2011
LAS VITAMINAS
LAS VITAMINAS SON MUY NECESARIAS PARA QUE EL CUERPO REALICE MUCHAS DE SUS FUNCIONES CONSERVANDO DE ESTA FORMA SU SALUD, SE ENCUENTRAN PRINCIPAL MENTE EN LAS FRUTAS Y VERDURAS.
A las vitaminas y minerales se les llaman micronutrimentos, porque el cuerpo solamente necesita pequeñas cantidades de ellas todos los días.
Las vitaminas son compuestos orgánicos que realizan funciones muy especiales en el cuerpo, llamadas catalíticas y funcionan como coenzimas o en el control de ciertas reacciones metabólicas.
Todas son importantes y necesarias en la alimentación y se clasifican en liposolubles e hidrosolubles.
El grupo que contiene mayor cantidad de vitaminas y minerales lo integran las frutas y verduras.
Las vitaminas son necesarias para que todas las partes del cuerpo funcionen bien, para que se formen la sangre, el pelo, las uñas y la piel y para prevenir enfermedades.
La mayoría de las vitaminas reciben nombres de letras: A, B, C, D, E, H, K, P, T, U y a la vitamina B se le agregan números para distinguirlas unas de otras. Así tenemos vitamina B1, B2, B3, B5, B6, B12.
Vitamina A o Retinol
Sirve para el desarrollo de los huesos, funcionamiento de todos los tejidos, previene enfermedades respiratorias, mejora la visión y previene el cáncer.
Su falta provoca: Dolores en las articulaciones, disminución de la vista, facilidad para contraer infecciones, resequedad en los ojos, retardo en el crecimiento.
S adquiere a través de: zanahorias, mangos, espinacas, tomates, melón, apio, mandarina, moras, peras, sandía, mantequilla, queso, pescado, hígado.
Vitamina B1 o Tiamina
Sirve para, controlar los estados de ánimo y el humor, ayuda al sistema nervioso, favorece la memoria y concentración, ayuda al crecimiento, ayuda a la digestión de las grasas y azúcares.
Su falta provoca: Flojera, mal humor, bajo rendimiento escolar y laboral, depresiones, pérdida de memoria y concentración y una enfermedad llamada Beriberi.
Viene en: germen de trigo, acelgas, arroz, aguacate, aceituna, cereza, ciruela, guayaba, papaya, cacahuates, almendra, nuez, calabaza, cebolla, col, espinaca, lechuga, tomate, zanahoria, chile, perejil, pimiento, avena, tocino, carne de cerdo, pan y leche.
Vitamina B2 o Riboflavina
Sirve para un adecuado crecimiento, mantiene sana la piel, las uñas, el cabello y las mucosas y para mejorar la visión.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua; problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Vegetales verdes, avena, legumbres. hígado, leche, queso, huevos, pescado.
Vitamina B3 o Niacina
Sirve para conservar las células, ayuda en la elaboración de sustancias que necesita el organismo, mantiene sana la piel, ayuda en la digestión.
Su falta provoca: Problemas en la piel, dolor de estómago, diarrea, pérdida del apetito y fatiga.
Viene en: Carnes, pescados, cacahuates, germen y harina de trigo, maíz, pimiento rojo, verduras de hoja, melón, mango, leche, queso, huevos.
Vitamina B5 o Acido Pantoténico
Ayuda a convertir las grasas y azúcares en energía, a formar células para el crecimiento, a cicatrizar las heridas y previene la fatiga.
Su falta provoca: Problemas en la piel y sangre y úlceras en el intestino;
Viene en: Todas las carnes y vegetales, frutas frescas y frutos secos.
Vitamina B6 o piridoxina
Ayuda en el crecimiento; para fabricar anticuerpos y glóbulos rojos, previene enfermedades nerviosas y de la piel, ayuda en la formación de otras vitaminas.
Su falta provoca: Nerviosismo, debilidad, problemas en la piel.
Viene en: Aguacates, papas, plátanos, nueces, almendras, leguminosas, hígado, pollo, bacalao, salmón, queso, huevos.
Vitamina B8 o Biotina, también llamada Vitamina H
Sirve para transformar las grasas y proteínas, previene la calvicie y las canas, controla dolores musculares y ronchas, ayuda a dormir bien y a estar de buen humor.
Su falta provoca: Flojera, mal humor; depresiones; náuseas y pérdida de apetito.
Viene en: Hígado, nueces, mantequilla de cacahuate, ejotes, yema de huevo, coliflor.
Vitamina B9 o ácido fólico
Sirve para la formación del ADN; es muy necesaria en el crecimiento, aumenta la leche materna, protege contra los parásitos intestinales y las intoxicaciones. Es muy recomendada durante el embarazo.
Su falta provoca anemia y malformaciones en los fetos durante el embarazo.
Viene en: Vegetales verdes, naranjas, nueces, cereales enriquecidos, hígado, champiñones, fruta y jugos de frutas.
Vitamina B12 o cobalamina
Sirve para regenerar la médula ósea y los glóbulos rojos, ayuda al sistema nervioso, mejora la memoria, conserva en estado de ánimo positivo, ayuda durante la menstruación.
Su falta provoca: Anemia; daños cerebrales; depresión y pérdida de memoria.
Viene en: Carnes rojas, pescado, pollo, huevo, leche, quesos, yogurt.
Vitamina B13 o ácido orótico
Sirve para prevenir problemas del hígado y vejez prematura.
No se sabe bien que problemas provoca su falta.
Viene en zanahorias, nabos, rábanos y cebollas.
Vitamina B15
Sirve para facilitar la absorción de oxígeno, ayuda a formar defensas, protege al hígado, disminuye el colesterol de la sangre, alivia el asma, protege contra los agentes contaminantes.
Su falta provoca: Desorden glandular y nervioso; enfermedades del corazón y falta de oxígeno en los tejidos.
Viene en la levadura, semillas de calabaza y cereales integrales.
Vitamina C o Acido ascórbico
Sirve para el crecimiento, repara las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, protege contra enfermedades infecciosas y el cáncer, ayuda en la cicatrización de heridas, previene resfriados y enfermedades respiratorias.
Su falta provoca: Hemorragias, inflamación de encías y mala cicatrización.
Viene en: coliflores, coles de bruselas, fresas, grosellas, kiwi, limón, melón, naranja, pimiento verde, nabo, tomate.
Vitamina D o Calciferol
Sirve para la formación y cuidado de dientes y huesos sanos, proteger las articulaciones y ayuda al sistema nervioso.
Su falta provoca raquitismo o debilidad en los huesos y músculos.
Viene en: Aceite de hígado de pescado, sardinas, arenque, salmón, atún, hígado, leche, mantequilla y yema de huevo.
Vitamina E o Tocoferol:
Sirve para aliviar la fatiga; previene y disuelve los coágulos sanguíneos, protege a los pulmones contra la contaminación, ayuda a cicatrizar heridas por quemaduras, previene los calambres.
Su falta provoca: Destrucción de glóbulos rojos; problemas musculares y anemia.
Viene en: Aceites de maíz, cártamo o ajonjolí, aguacate, brócoli, ciruela, espinacas, espárragos. manzana, moras, plátano, tomate, zanahoria.
Vitamina K o Menadiona
Sirve para formar proteínas y ayuda a la coagulación de la sangre.
Su falta provoca: Hemorragias y problemas de coagulación sanguínea.
Viene en: Verduras verdes, zanahorias, frutas y semillas.
Vitamina P o Bioflavonoides
Sirve para que los riñones funcionen bien, previene la oxidación y las hemorragias.
Su falta provoca anemia.
Viene en la yema del huevo.
Vitamina T
Sirve para la coagulación de la sangre.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua, problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Hígado, leche, queso, huevos, vegetales verdes, avena, legumbres.
Vitamina U o ácido menínico
Sirve para curar úlceras, ayuda en el funcionamiento del estómago e intestino, previene enfermedades del corazón y de la piel.
Su falta provoca: Problemas estomacales.
Viene en la col cruda.
Colina
Sirve para fortalecer la memoria y ayuda a eliminar sustancias tóxicas del organismo.
Su falta provoca: Endurecimiento de las arterias y afecta al hígado.
Viene en: Germen de trigo y vegetales verdes.
Niacina
Sirve para la respiración celular.
Su falta provoca: problemas en la piel y diarreas frecuentes.
Viene en: Vegetales verdes, leguminosas, maíz nixtamalizado, hígado, leche, queso, huevos.
A las vitaminas y minerales se les llaman micronutrimentos, porque el cuerpo solamente necesita pequeñas cantidades de ellas todos los días.
Las vitaminas son compuestos orgánicos que realizan funciones muy especiales en el cuerpo, llamadas catalíticas y funcionan como coenzimas o en el control de ciertas reacciones metabólicas.
Todas son importantes y necesarias en la alimentación y se clasifican en liposolubles e hidrosolubles.
El grupo que contiene mayor cantidad de vitaminas y minerales lo integran las frutas y verduras.
Las vitaminas son necesarias para que todas las partes del cuerpo funcionen bien, para que se formen la sangre, el pelo, las uñas y la piel y para prevenir enfermedades.
La mayoría de las vitaminas reciben nombres de letras: A, B, C, D, E, H, K, P, T, U y a la vitamina B se le agregan números para distinguirlas unas de otras. Así tenemos vitamina B1, B2, B3, B5, B6, B12.
Vitamina A o Retinol
Sirve para el desarrollo de los huesos, funcionamiento de todos los tejidos, previene enfermedades respiratorias, mejora la visión y previene el cáncer.
Su falta provoca: Dolores en las articulaciones, disminución de la vista, facilidad para contraer infecciones, resequedad en los ojos, retardo en el crecimiento.
S adquiere a través de: zanahorias, mangos, espinacas, tomates, melón, apio, mandarina, moras, peras, sandía, mantequilla, queso, pescado, hígado.
Vitamina B1 o Tiamina
Sirve para, controlar los estados de ánimo y el humor, ayuda al sistema nervioso, favorece la memoria y concentración, ayuda al crecimiento, ayuda a la digestión de las grasas y azúcares.
Su falta provoca: Flojera, mal humor, bajo rendimiento escolar y laboral, depresiones, pérdida de memoria y concentración y una enfermedad llamada Beriberi.
Viene en: germen de trigo, acelgas, arroz, aguacate, aceituna, cereza, ciruela, guayaba, papaya, cacahuates, almendra, nuez, calabaza, cebolla, col, espinaca, lechuga, tomate, zanahoria, chile, perejil, pimiento, avena, tocino, carne de cerdo, pan y leche.
Vitamina B2 o Riboflavina
Sirve para un adecuado crecimiento, mantiene sana la piel, las uñas, el cabello y las mucosas y para mejorar la visión.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua; problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Vegetales verdes, avena, legumbres. hígado, leche, queso, huevos, pescado.
Vitamina B3 o Niacina
Sirve para conservar las células, ayuda en la elaboración de sustancias que necesita el organismo, mantiene sana la piel, ayuda en la digestión.
Su falta provoca: Problemas en la piel, dolor de estómago, diarrea, pérdida del apetito y fatiga.
Viene en: Carnes, pescados, cacahuates, germen y harina de trigo, maíz, pimiento rojo, verduras de hoja, melón, mango, leche, queso, huevos.
Vitamina B5 o Acido Pantoténico
Ayuda a convertir las grasas y azúcares en energía, a formar células para el crecimiento, a cicatrizar las heridas y previene la fatiga.
Su falta provoca: Problemas en la piel y sangre y úlceras en el intestino;
Viene en: Todas las carnes y vegetales, frutas frescas y frutos secos.
Vitamina B6 o piridoxina
Ayuda en el crecimiento; para fabricar anticuerpos y glóbulos rojos, previene enfermedades nerviosas y de la piel, ayuda en la formación de otras vitaminas.
Su falta provoca: Nerviosismo, debilidad, problemas en la piel.
Viene en: Aguacates, papas, plátanos, nueces, almendras, leguminosas, hígado, pollo, bacalao, salmón, queso, huevos.
Vitamina B8 o Biotina, también llamada Vitamina H
Sirve para transformar las grasas y proteínas, previene la calvicie y las canas, controla dolores musculares y ronchas, ayuda a dormir bien y a estar de buen humor.
Su falta provoca: Flojera, mal humor; depresiones; náuseas y pérdida de apetito.
Viene en: Hígado, nueces, mantequilla de cacahuate, ejotes, yema de huevo, coliflor.
Vitamina B9 o ácido fólico
Sirve para la formación del ADN; es muy necesaria en el crecimiento, aumenta la leche materna, protege contra los parásitos intestinales y las intoxicaciones. Es muy recomendada durante el embarazo.
Su falta provoca anemia y malformaciones en los fetos durante el embarazo.
Viene en: Vegetales verdes, naranjas, nueces, cereales enriquecidos, hígado, champiñones, fruta y jugos de frutas.
Vitamina B12 o cobalamina
Sirve para regenerar la médula ósea y los glóbulos rojos, ayuda al sistema nervioso, mejora la memoria, conserva en estado de ánimo positivo, ayuda durante la menstruación.
Su falta provoca: Anemia; daños cerebrales; depresión y pérdida de memoria.
Viene en: Carnes rojas, pescado, pollo, huevo, leche, quesos, yogurt.
Vitamina B13 o ácido orótico
Sirve para prevenir problemas del hígado y vejez prematura.
No se sabe bien que problemas provoca su falta.
Viene en zanahorias, nabos, rábanos y cebollas.
Vitamina B15
Sirve para facilitar la absorción de oxígeno, ayuda a formar defensas, protege al hígado, disminuye el colesterol de la sangre, alivia el asma, protege contra los agentes contaminantes.
Su falta provoca: Desorden glandular y nervioso; enfermedades del corazón y falta de oxígeno en los tejidos.
Viene en la levadura, semillas de calabaza y cereales integrales.
Vitamina C o Acido ascórbico
Sirve para el crecimiento, repara las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, protege contra enfermedades infecciosas y el cáncer, ayuda en la cicatrización de heridas, previene resfriados y enfermedades respiratorias.
Su falta provoca: Hemorragias, inflamación de encías y mala cicatrización.
Viene en: coliflores, coles de bruselas, fresas, grosellas, kiwi, limón, melón, naranja, pimiento verde, nabo, tomate.
Vitamina D o Calciferol
Sirve para la formación y cuidado de dientes y huesos sanos, proteger las articulaciones y ayuda al sistema nervioso.
Su falta provoca raquitismo o debilidad en los huesos y músculos.
Viene en: Aceite de hígado de pescado, sardinas, arenque, salmón, atún, hígado, leche, mantequilla y yema de huevo.
Vitamina E o Tocoferol:
Sirve para aliviar la fatiga; previene y disuelve los coágulos sanguíneos, protege a los pulmones contra la contaminación, ayuda a cicatrizar heridas por quemaduras, previene los calambres.
Su falta provoca: Destrucción de glóbulos rojos; problemas musculares y anemia.
Viene en: Aceites de maíz, cártamo o ajonjolí, aguacate, brócoli, ciruela, espinacas, espárragos. manzana, moras, plátano, tomate, zanahoria.
Vitamina K o Menadiona
Sirve para formar proteínas y ayuda a la coagulación de la sangre.
Su falta provoca: Hemorragias y problemas de coagulación sanguínea.
Viene en: Verduras verdes, zanahorias, frutas y semillas.
Vitamina P o Bioflavonoides
Sirve para que los riñones funcionen bien, previene la oxidación y las hemorragias.
Su falta provoca anemia.
Viene en la yema del huevo.
Vitamina T
Sirve para la coagulación de la sangre.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua, problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Hígado, leche, queso, huevos, vegetales verdes, avena, legumbres.
Vitamina U o ácido menínico
Sirve para curar úlceras, ayuda en el funcionamiento del estómago e intestino, previene enfermedades del corazón y de la piel.
Su falta provoca: Problemas estomacales.
Viene en la col cruda.
Colina
Sirve para fortalecer la memoria y ayuda a eliminar sustancias tóxicas del organismo.
Su falta provoca: Endurecimiento de las arterias y afecta al hígado.
Viene en: Germen de trigo y vegetales verdes.
Niacina
Sirve para la respiración celular.
Su falta provoca: problemas en la piel y diarreas frecuentes.
Viene en: Vegetales verdes, leguminosas, maíz nixtamalizado, hígado, leche, queso, huevos.
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